Servicios a través del móvil o el teléfono: conoce tus derechos y evita pérdidas

Tan importante es el hecho de ahorrar como de conocer cuáles son nuestros derechos para evitar abusos por parte de las entidades y comercios. Muchos de ellos se producen por desconocimiento por parte del consumidor, quien asume dócilmente que eso es así y no se puede discutir. Sin embargo hay organizaciones destinadas a proteger al consumidor, como la OCU donde además el usuario puede ser asesorado y tener defensa legal en caso de tener un pleito con una empresa por cualquier tipo de irregularidad o reclamación.

Principales timos a los que hemos de enfrentarnos

Los famosos números 905, ya no se limitan sólo a aparecer en concursos de madrugada o anuncios. A veces, el usuario recibe un sugerente sms donde nos indican que “Tienes un mensaje de voz, una persona quiere contactar contigo”, luego al final del sms nos informan que si queremos escucharlo llamemos a un 905. Un número con un coste bastante alto. Por suspuesto es un buen anzuelo para aquellas personas crédulas y solitarias porque, si realmente alguien quiere contactar con nosotros ¿no es más fácil que nos deje un mensaje en el buzón de voz o llame directamente?. De hecho la “bromita” de las llamadas tiene un coste de 1,96 si respondemos a la solicitud. Y además nadie vuelve a contactar con el pobre inocente que ha osado responder al mensaje.

Otro de los abusos que se están produciendo y que tienen unos de los mayores índices de reclamaciones son los conocidos como mensajes premium. Se trata de números de cuatro cifras (4456, 7777, 7354, etc) y pertenecen a “empresas”, si es que se les puede llamar así que se dedican a ofrecer servicios a través de estos números. Para solicitar uno de estos servicios hay que responder al menos a dos sms.

Cada uno de ellos “clava” al usuario 1,20 euros (si mandamos 2 sms y contando que no haya ningún tipo de incidencia, el consumidor se habrá gastado 2,40 euros). Pero lo más abusivo es que, tras solicitar los servicios de estos números, para pedir una canción por ejemplo, estas empresas “entienden” aunque no haya firmado nada con el consumidor ni se le haya informado de nada, que quiere darse de alta y seguir recibiendo los servicios.

En muchas ocasiones, estos se limitan a enviar sms con coste para el receptor que no los ha demandado en ningún momento. La ley protege a los consumidores, exigiendo que se puedan dar de baja de estos servicios con un mensaje gratuito. Hecho que muchas veces es imposible y hay que recurrir a los teléfonos fijos de estas empresas.

Además, es complicado dar con el número correcto donde puedan atender al cliente y darle de baja no sin antes recordar que él fue quien se dio de alta voluntariamente en estos servicios. Hecho que no es así; como hemos comentado anteriormente, se suele dar de alta al usuario a través de bases de datos o de la solicitud de una compra de un servicio o producto.

¿Qué dice la ley al respecto?

Especialmente con respecto a estos servicios a los móviles hay mucho vacío legal y el consumidor tiene que enfrentarse a costosos procesos de reclamación (de tiempo y dinero), hasta que ve una respuesta a su solicitud.

La ley exige que el consumidor pueda dar de baja estos servicios a través de un único mensaje gratuito al mismo remitente.

En cuanto a las numeraciones con coste añadido, lo mejor para evitar este tipo de abusos es nunca responder a solicitudes de mensajería premium ni números 905. Además se puede solicitar al operador la desconexión del acceso a estas numeraciones.

Si nos cobran estos sms sin nuestro consentimiento al reclamar la devolución, el operador remite a la empresa de mensajería, esta nos desconecta el servicio pero nos remite a nuestro operador. Organismos como la OCU indican que la devolución debería correr de parte de la compañía de teléfonos puesto que en la factura pone que te lo cobra el operador de teléfono. El consumidor no recibe una factura aparte de la empresa de servicio premium.

A pesar de que ahora se tiene mucho cuidado con este tipo de servicios, tanto con los números 905 como con los sms premium se están sacando jugosos beneficios tanto las empresas que difunden estos contenidos y servicios a alto coste y sin el consentimiento del usuario como las operadoras telefónicas que se lavan las manos y remiten a otro sitio pero mientras lo siguen cobrando en su factura, y si nos apuramos el Estado que además se beneficia del 16% del IVA. Lamentablemente mientras existe este vacío legal y las nuevas normativas se demoran en su aplicación se siguen aprovechando a costa de los consumidores.

Por este motivo, es fundamental evitar acceder y caer en estos servicios y si no nos queda más remedio y nos cobran contenidos que no nos corresponden luchar para su reclamación en los organismos específicos para ello (la OCU o la oficina de Atención al usuario de Telecomunicaciones).

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